Monasterio de San Xoán de Poio.



Abandonamos por unas horas Pontevedra para conocer uno de los monumentos más emblemáticos de la costa pontevedresa situado además en un precioso altozano que domina la ría.

La salida de Pontevedra, cruzando el río Lérez, se realiza por el puente de la Barca, que junto con el del Burgo constituyen los puentes más veteranos de Pontevedra. Seguimos por la C-550 en dirección Sanxenxo y a unos 3 kilómetros estaremos en el vecino ayuntamiento de Poio, casi una prolongación de la capital. En la misma carretera, a la derecha, veremos el desvío que nos lleva directamente al monumental Monasterio situado en un altozano que nos permitirá ver uno de los más característicos paisajes de la ría.
La tradición atribuye la fundación del Monasterio a San Fructuoso y aunque sus orígenes nos son desconocidos se sabe que ya existía en el año 942. A partir de siglo XII el monasterio se enriqueció con numerosos privilegios y donaciones reales. En el siglo XVI vive el monasterio un periodo de esplendor edificatorio y cultural, se construye el Claustro de las Procesiones y en 1548 se funda el Colegio Mayor de Teología en el que llegaría a enseñar el Padre Feijoo. Su esplendor se incrementa en el siglo XVII al aumentar las rentas con la llegada del maíz - basta contemplar el gigantesco hórreo- lo que permite la edificación del nuevo templo terminado en 1708 y el Claustro de los Naranjos. La desamortización de Mendizabal marca su decadencia y en 1935 los monjes benedictinos abandonan el Monasterio hasta 1890 fecha de la llegada de los religiosos de la Orden de la Merced que realizaron la restauración de las partes deshechas y un anexo con 300 habitaciones destinado a acoger el Seminario de Filosofía y Teología. Cuando el Seminario se traslada a Salamanca quedan las nuevas instalaciones vacías y tras barajar diversas posibilidades de uso terminan convertidas en la actual Hospedería.
El notable conjunto está formado en realidad por dos monasterios: el antiguo convento benedictino, con su iglesia, los claustros del crucero y de las procesiones y demás dependencias y el moderno, mercedario, con dos patios y una capilla.
La iglesia construida en el siglo XVII refleja el gusto por la conjunción de formas clasicistas y barrocas. En su interior existe un bello retablo del siglo XVIII, de estilo churrigueresco, y en la nave izquierda está el sepulcro de Santa Trahamunda - abogada de la saudade- que siendo cautiva en tierra de moros libertó el señor y la trajo en una barca de piedra.
Deben visitarse: el claustro de las procesiones - de finales del siglo XVI, con arcos redondos, bóvedas de crucería y un precioso jardín en el centro presidido por una fuente; la escalera de honor de construcción barroca que, sin estribos ni arcos, da la impresión que esté montada al aire; el claustro del crucero donde podrán admirar el monumental mosaico “El Camino de Santiago” obra del artista checo Antoine Machourek que plasma con admirable maestría las escenas tradicionales de la historia del Camino y sus monumentos más importantes.
En los jardines y campos adyacentes al Monasterio de Poio, se encuentra un hórreo considerado como uno de los de mayor longitud de toda Galicia.
El Monasterio cuenta demás, como centro erudito y cultural, con una de las mejores bibliotecas de Galicia con miles de volúmenes, muchos de ellos de singular rareza y valor. En 1958 el bibliófilo orensano Antonio Rey Soto donará al monasterio su colección que ocupa un lugar especial y es rica en joyas bibliográficas y en obras de historia y literatura gallegas.